LOS DILDOS EN LA CAMA CON NUESTRA PAREJA

Innovar, cambiar, hacer algo diferente. Normalmente, deseamos romper con las rutinas en nuestras vidas pero no sabemos porque nos resistimos a ello. Vamos dejando para después las cosas nuevas y nos acostumbramos a la repetición, terminando en una existencia aburrida. En nuestra vida sexual, de igual manera, hacemos lo mismo, realizamos el mismo ritual, a la misma hora y el mismo día que hemos pautado en el calendario para ello. Conjuntamente con nuestra pareja nos convertimos en robots sin emociones ni alegría. Debemos tener mucho cuidado con esto, la vida sexual es uno de los pilares de la pareja. Por lo que, debemos renovar, dándole color a cada uno de los encuentro sexuales. Una buena manera de hacerlo es introduciendo en nuestra cama algunos juguetes sexuales como los Dildos.

LOS DILDOS INVITADOS ESPECIALES

dildo

La variedad de artículos sexuales que se pueden encontrar en las tiendas especializadas, pasa por diversos modelos y funciones. Pero, uno de los más populares son los Dildos o simuladores de pene. Estos juguetes se encuentran en diferente tamaño, colores, formas, grosores y materiales para poder complacer todos los gustos. Ahora bien, introducir uno de estos facsímiles del miembro masculino en las relaciones sexuales con la pareja, puede ser algo complicado. Por esto, te recomendamos seguir algunas pautas para evitar herir el amor propio de tu amante. Si eres mujer y vas a tomar la iniciativa de llevar a la cama un miembro viril de imitación, debes previamente conversarlo con tu pareja, evitando que se sienta ofendido y minimizado en su hombría. Hazle saber que no hay como su pene y que este será solo un complemento para poder disfrutar más del sexo, introduciéndolo por otros lugares o por el morbo que produce. En el caso que sea el hombre, debe tener la delicadeza de explicar que el motivo de incluir este juguete en la relación sexual, es simplemente darle más placer a ella. De esta manera, se sentirá halagada y atendida. Claro, después hay otras vertientes, como el hombre que quiere incluir el dildo pero para que sea usado en él o la mujer que lo quiere para usarlo con su amante. Estos dos casos, son algo más delicado, deben ser conversado con más cuidado y mano izquierda para evitar los malos entendidos.

Lo cierto, es que un dildo puede lograr romper con la rutina de las relaciones sexuales aburridas y sin sabor, te invitamos a hacer la prueba.